Cuando Ray Allen, parte del Big 3 original de Boston, cambió el verde por el blanco encendido de Miami Heat a principios de temporada, los hinchas de los Celtics entraron en fase de negación.
La "traición" de Allen, quien fue campeón en 2008 junto a los otros dos grandes, Kevin Garnett y Paul Pierce, fue la premonición de una muerte que se veía venir a lo lejos. Su regreso al Boston Garden, con abucheos de por medio, fue la etapa de enfado para los fanáticos del cuadro más ganador de la NBA.
Los Celtics empezaron a negociar. Le dieron las llaves del equipo a Rajon Rondo, gran director de orquesta pero nefasto tirador, se ilusionaron con el desarrollo del escolta Avery Bradley y el alero Jeff Green, y confiaron ciegamente -como tantas otras veces- en que las piernas de PP (35 años) y KG (36 años) aguantarían una última corrida.
El plan del General Manager y otrora jugador de Boston, Danny Ainge, habría resultado de no ser por la caída de Rondo (rotura de ligamentos a la rodilla). Sin su armador y mejor jugador, los Celtics lucharon para llegar a los playoffs, aunque nadie daba un peso por ellos en dicha instancia.
Con un ambiente de luto por los atentados en Boston días previos al inicio de la serie, además de la broma de mal gusto propinada por su rival, New York Knicks, quienes vistieron de negro, dando la serie por "muerta", el añejo "Big 2" cayó eliminado por 4-2 en primera ronda.
La derrota, totalmente comprensible bajo las circunstancias, dejó varias aristas en las que pensar. En primer lugar, está el deterioro de Paul Pierce, MVP de las finales en 2008, quien evidenció un desgaste notable, anotando sólo 19 puntos por partido, con unos promedios de 0.368% de doble y un 0.268% de triple. En segundo lugar están los rumores sobre el posible retiro de Garnett, idea que estaría siendo analizada seriamente por el ex Minnesota Timberwolves.
Sin mayores certezas, y con sus dos estrellas envejeciendo en una escuadra con talento joven, en Estados Unidos ya especulan con un cambio que mande a los veteranos Celtics en busca de su segundo anillo en otro equipo. El rumor apunta a un traspaso de Pierce y Garnett por Eric Bledsoe, Blake Griffin y DeAndre Jordan de Los Angeles Clippers. El coach Doc Rivers también llegaría a California para dirigir a sus dos ex jugadores.
Habrá que ver qué sucede. Garnett cuenta con una cláusula que impide que lo traspasen a cualquier equipo sin su consentimiento aunque podría cambiar de parecer si el entorno es favorable. Pase lo que pase, en Boston ya comienzan a aceptar que el show del Big 3 ha cerrado el telón.